Y ya que hace unos días alabé la labor de Participación que hac
ía La Vanguardia.es hace unos años, ahora recojo la crítica constructiva que hizo en su blog Desnoticias.com, Mónica Ramoneda, que trabaja para este medio digital.
Lo tituló: ‘¿Libertad digital?’ pero creo que hubiera sido más acertado algo parecido a ‘¿Apoyo de los lectores? o ‘¿Cómo falsear la participación y no morir en el intento?’.
El caso es el siguiente: La Vanguardia.es elaboró un resumen de la participación de los lectores sobre el polémico tema del padrón de Vic respecto a los inmigrantes. Mònica denuncia que se generalice una opinión de los usuarios hacia un lado u otro de la balanza sin que se añada el número de lectores que se han contabilizado. “No dice ni cuántos comentarios se han analizado, ni el porcentaje de estos que supuestamente avalan este “mayor control”. Para mayor desconcierto del lector, aunque se trata de un “resumen de comentarios”, se cita un sólo comentario en todo el artículo. (…). Hablar con expresiones como “la mayoría de los comentarios”, o “los lectores afirman que”, sin concretar ni demostrar es, creo, un error que quita legitimidad al artículo”.
En su opinión, estos espacios de debate son lugares de comentarios espontáneos sin mucha reflexión. “Pero hay que contextualizar estas opiniones, entender el “experimento sociológico” que es un foro en internet en el que se participa desde el anonimato, y sacar las conclusiones con pinzas y teniendo siempre claras estas premisas“.
Potenciar este tipo de participación desde un medio digital tan potente como La Vanguardia.es es una soberana pérdida de tiempo para todos.
- Para el medio: porque si no apuestan por una moderación activa (y no pasiva como suele ocurrir en la mayoría de los medios digitales) de los comentarios, donde se incentive a los lectores a enriquecer las noticias con información que ellos mismos generan (a través de blogs, páginas de Facebook, Twitter, Delicious, etc) o que ellos encuentran (en su navegación diaria), mejor que se prescinda de este tipo de espacios que sólo arrojan comentarios espontáneos irreflexivos y que nada aportan.
- Para los lectores porque si finalmente el medio se propone hacer un resumen de este tipo de participación, ha de recurrir a medias verdades o a generalizar opiniones sin poder ofrecer datos veraces de cuánta gente opina o cuántos usuarios han debatido el tema. Si el lector descubre el engaño ya no se parará en próximas lecturas de ‘supuestos resumenes’ de comentarios.
Lo dejo aquí…










